DESDE PINOCHO HASTA BLANCANIEVES Y LA CENICIENTA
Por: Gisele Sousa Dias
Cuando se piensa en la mentira en la literatura para niños, las miradas apuntan a la obra que más la ha popularizado: Pinocho, de Carlo Collodi, una novela que acaba de cumplir 125 años. Lo cierto es que en los cuentos populares -que no fueron necesariamente escritos para niños- la mentira tiene distintos enfoques.

"La mentira, engaño o estafa siguen vigentes porque los cuentos populares perduran a través del tiempo y los niños los siguen leyendo o viendo en versiones literarias y cinematográficas. Algunos evidencian castigo a la mentira, en distintos niveles: con tragedia o con humor. Pero siempre hay una moraleja, implícita o explícita", explica Susana Itzcovich, Presidenta de la Asociación de Literatura Infantil y Juvenil de la Argentina (ALIJA). "En Pinocho, la mentira, con el consabido aumento de la nariz, presenta un cariz moralizante", explica. Y compara: "En Cenicienta, la protagonista oculta su presencia en la fiesta del príncipe. Aquí, este caso, el engaño busca evitar el castigo de su madrastra y sus hermanastras". El engaño, en cambio, en Blancanieves varía: "La madrastra, envidiosa de la belleza de su hijastra, la engaña para matarla. Se salva dos veces hasta que en la tercera, muerde la manzana envenenada y aparentemente muere. Aquí la mentira aparece como propuesta de asesinato", desmenuza.
En el cuento popular Pedro y el Lobo, la mentira tiene patas cortas: "El pastorcito dice dos veces que el lobo va a devorar a su rebaño, pero quienes intentan ayudarlo, descubren que es mentira. Cuando el lobo realmente aparece, nadie lo ayuda y el lobo se come a su ovejas. De este relato surge la famosa moraleja: en boca del mentiroso, lo cierto se hace dudoso", dice Itzcovich. En El gato con botas, sin embargo, la mentira aparece como estafa: "En este caso el engaño se usa para conseguir dinero. Es el personaje astuto, el que miente para conseguir dinero".
Los niños los adoptaron como propios, pero se entiende: los mensajes en los cuentos populares son, más bien, universales.
En el cuento popular Pedro y el Lobo, la mentira tiene patas cortas: "El pastorcito dice dos veces que el lobo va a devorar a su rebaño, pero quienes intentan ayudarlo, descubren que es mentira. Cuando el lobo realmente aparece, nadie lo ayuda y el lobo se come a su ovejas. De este relato surge la famosa moraleja: en boca del mentiroso, lo cierto se hace dudoso", dice Itzcovich. En El gato con botas, sin embargo, la mentira aparece como estafa: "En este caso el engaño se usa para conseguir dinero. Es el personaje astuto, el que miente para conseguir dinero".
Los niños los adoptaron como propios, pero se entiende: los mensajes en los cuentos populares son, más bien, universales.

Pienso que no debemos esconder la realidad a los niños y la mentira es parte de nuestra vida y ellos deben aprender a identificar y evitarla.
M:V.
Respuesta
Claro Martha! Por eso es importante reflexionar con los niños sobre lo que leen y obtener una lección al respecto. Así se desarrolla la relfexión y la conciencia crítica. Es importante ser concientes de estas mentiras que se presentan en los cuentos clásicos, que generalmente los niños leen, para reflexionar al respecto, si fue correcto o no y qué se debería hacer.