
Uno de esos autores que no alcanzan el lugar que se merecen en la historiografía literaria es el argentino Roberto Arlt. No quiero decir, desde luego, que se trate de un autor desconocido o que su obra sea poco leída. A lo que voy es a que, en una tradición tan rica como la que conforma la literatura argentina, autores como Borges o Cortázar ocupan puestos de privilegio con respecto de Arlt.
Complicado apellido el de este autor que a lo largo de su corta vida
(1900-1942) publicó varios libros, visitando los géneros de la novela,
el cuento, el teatro y el periodismo.
Una de sus novelas más importantes, y que recomiendo entusiasmadamente, es Los siete locos, publicada en 1929. En ella, Arlt, a través del personaje de Remo Endorsain, visita varias temáticas: el crecimiento de la ciudad de Buenos Aires, la vida de los migrantes europeos que recién llegan a América, el existencialismo filosófico (que junto a autores como el uruguayo Juan Carlos Onetti, tratabajarán esta temática con anterioridad a autores franceses como Sartre o Camus), y, en fin, la vida cotidiana de la clase media urbana, siendo uno de los primeros autores que tratarían este universo. Un universo que en la narrativa argentina anterior, o en una de sus narrativas, no había sido aún colocado en un lugar central como es en donde lo coloca Arlt. Por eso, entre otras razones, quizá sea que se considera a Arlt como uno de los padres de la narrativa argentina moderna.
Si algún nivel es apropiado para la lectura de esta novela, yo diría que estudiantes a partir de tercero de secundaria pueden apreciar este libro. Creo que los profesores podrían sacar partido de esta novela, y ofrecer a los alumnos un acercamiento que incluya temas como la modernidad y la migración, entre otros.
Una de sus novelas más importantes, y que recomiendo entusiasmadamente, es Los siete locos, publicada en 1929. En ella, Arlt, a través del personaje de Remo Endorsain, visita varias temáticas: el crecimiento de la ciudad de Buenos Aires, la vida de los migrantes europeos que recién llegan a América, el existencialismo filosófico (que junto a autores como el uruguayo Juan Carlos Onetti, tratabajarán esta temática con anterioridad a autores franceses como Sartre o Camus), y, en fin, la vida cotidiana de la clase media urbana, siendo uno de los primeros autores que tratarían este universo. Un universo que en la narrativa argentina anterior, o en una de sus narrativas, no había sido aún colocado en un lugar central como es en donde lo coloca Arlt. Por eso, entre otras razones, quizá sea que se considera a Arlt como uno de los padres de la narrativa argentina moderna.
Si algún nivel es apropiado para la lectura de esta novela, yo diría que estudiantes a partir de tercero de secundaria pueden apreciar este libro. Creo que los profesores podrían sacar partido de esta novela, y ofrecer a los alumnos un acercamiento que incluya temas como la modernidad y la migración, entre otros.

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