
María Victoria Troncoso
Fundación Síndrome de Down de Cantabria
Las habilidades
de lectura y escritura sirven para las actividades de la vida diaria y para
acceder al mundo de la alfabetización. La mayoría de los niños con síndrome de
Down pueden aprender a leer y escribir iniciando tempranamente. Para alcanzar
este objetivo, han de recibir formación adecuada en habilidades perceptivas y
manipulativas desde los primeros meses de vida. Su buena capacidad para la
atención y la memoria visuales, si se les entrena adecuadamente, facilitan este
tipo de aprendizaje. La primera etapa ha de iniciarse con la lectura global,
enseñando palabras enteras y facilitando el desarrollo de lectura con
significado. La enseñanza de la escritura presenta dificultades específicas por
las características anatómicas y funcionales de los niños con síndrome de Down.
Pero pueden ser superadas si se estimula la motricidad fina y la coordinación
viso-manual, y mejoran con el desarrollo. Si se enseña la lectura y escritura
de un modo positivo, su uso influirá decisivamente en el modo en que los niños
con síndrome de Down se interesarán y disfrutarán de estas actividades a lo
largo de su vida.



el avance de las 
