El hecho de que sean alumnos de ciencias que no estaban acostunbrados a leer y que durante su formación profesional no tendrían una exigencia frente a estos temas, ideó un sistema que me parece adecuado implementar como primera estrategia de acercamiento a la lectura:
- Pegó sobre las paredes, muy cerca del techo, unos enormes carteles con párrafos de obras juveniles
- Los intercalaba con chistes, adivinanzas, refranes entre otros
- Los leían y comentaban los primeros cinco minutos de la primera clase todos los días
Fue tan exitoso que se instituyó que en todos los salones de clase se colocarán estos carteles que permanecían durante toda las semanas expuestos.
Se realizó una reunión de trabajo de los profesores que ellos denominaron "La faena de la lectura" y en dos domingos seleccionaron los textos que colocarían, y las imágines con las que apoyarían esos textos. Acordaron también poner el título y el autor de la obra. Eran 24 aulas y se hicieron 6 carteles por aula, los mismos que rotarían todas las semanas de tal manera que, al final del año, cada alumno había leído 144 párrafos. La faena fue, además de divertida, muy instructiva para los docentes ya que tuvieron que leer para poder seleccionar los textos.
El resultado somprendió más aún a los profesores cuando los alumnos les solicitaban los libros para leerlos completamente, entonces decidieron crear en la biblioteca de ciencias una sección de obras literarias y de lectura recreativa, pasando al bibliotecario la tarea de la elaboración de los carteles que todos al empezar la mañana leían y disfrutaban. La lectura formaba parte del paisaje de las aulasy los acompañaba todo el día, era parte no solo de su formación académica sino de su vida diaria.




