"Como decía en El
Quijote Plinio el Viejo, no hay libro tan malo, tan malo que no se pueda sacar
algo bueno de él, y es muy cierto. Pero si nosotros tajantemente, les decimos a
los niños que están leyendo basura porque leen comics, estamos siendo
excluyentes. La misma Biblioteca lo hace, los mismos bibliotecarios lo hacemos"
dijo Elsa Ramírez.
En
el mes de marzo se desarrolló en el Perú el Seminario Internacional Bibliotecas
Públicas en la sociedad de la información: Desafíos y respuestas desde América
Latina donde se presentó la ponencia de Elsa Ramírez
(México) reconocida bibliotecóloga especialista en promoción de la lectura con
el uso de las nuevas tecnologías.
R- ¿Cómo los bibliotecarios
podemos promover la lectura en ese sector de la población que no lee?
E- El problema de esta
comunidad es que, muchas veces, no tiene acceso a la tecnología ni al libro;
aunque hay una minoría que sí tiene acceso a Internet. Para ello se debe tener
el perfil de ese público, identificar sus necesidades y sus prácticas cotidianas.
Lo cual supone quizás hacer un estudio de qué necesidades cotidianas tienen
estas personas para trabajar, cómo suelen entretenerse y qué problemas
enfrentan, por ejemplo, en el ámbito familiar. Si se conoce a la comunidad,
entonces se puede empezar a introducir un servicio bibliotecario. Por ejemplo,
se me ocurre que si alguien está desempleado y quiere capacitarse para
encontrar trabajo en un determinado oficio o profesión, entonces podemos
invitarlo a la biblioteca, donde existen una serie de recursos para
capacitación o actualización profesional. O si se trata de aprender el uso de
Internet, diseñar un curso al respecto; o crear cursos interactivos, cursos
donde ellos puedan empezar a usar lo más básico. Hay programas disponibles y,
mediante ellos, la biblioteca debería establecer un vínculo a distancia, al
otro lado de la pantalla con la gente; o también in situ dar unos talleres para
adultos en el uso de Internet o de la tecnología, en Chile lo hace la
Biblioteca Pública mediante talleres...
R- Aquí también lo hace la
Biblioteca Nacional...
E- O también incluir un link
interactivo en el portal de la Biblioteca donde se ofrezca respuestas a
consultas sobre esas demandas, necesidades o problemas de la gente. Algo así
como "si tienes problemas escríbenos" o "visítanos" o
"ven a la Biblioteca". Eso podría ser un gancho y desde allí empezar
a trabajar, vinculándonos con algunos libros que le podrían interesar o ayudar.
Otra línea de intervención sería "Libros que pueden ayudar a tus hijos en
las tareas" o "Ven a la biblioteca con tu niño, nosotros te
ayudamos". Es decir, ir poco a poco arrastrando a la gente para que
visiten la Biblioteca y no se queden solamente en la parte digital o virtual.
Hay que ir trayéndolos a la Biblioteca para que vayan viendo el mundo de los
libros y, sobre todo, que se sientan con legitimidad de entrar en la
Biblioteca, porque aún persiste la imagen de que eso es para estudiar, eso es
para los estudiantes, eso es para la escuela. En suma, tenemos que empezar por
conocer a la comunidad y partir de sus necesidades para implementar acciones.
R- ¿Qué opinión te merece el
plan lector'
E- Creo que se parte
erradamente desde el momento en que exigen leer un libro al mes. El otro día
estaba en el metro y le contaba un muchacho a una chica que el maestro le había
pedido leer un libro que ahora no recuerdo; y que él se lo pidió prestado a una
amiga, quien le hizo el reporte. "Luego, yo le puse unas cosas más de mi
imaginación y ya, se lo entregué", concluyó el muchacho. Entonces, estamos
en una simulación, hacemos como que se lea y los niños hacen como que lo hacen.
Por tanto, creo que el maestro muchas veces no es un buen transmisor de lectura
porque él mismo no lee. Por ejemplo, sabemos que a los niños les gusta
Harry Potter. Entonces, mándenles hacer una investigación, por ejemplo de cómo
sería un Harry Potter con una historia distinta en México o en Perú. Que
investiguen dónde va a vivir el personaje, detallando bien ese lugar, en qué
biblioteca y escuela se desarrollaría el argumento, qué vestido usaría, etc. El
profesor también les dejaría "enigmas" que obliguen al joven a ir al
libro; por ejemplo, cuántas escaleras tuvo que subir Harry Potter para llegar a
determinado lugar o de qué color dijo que tenía el vestido en determinada
situación o capítulo. Entonces hay que estar leyendo con cuidado, ya que deben
resolverse preguntas capciosas y, a veces, algunas que no son ciertas. En
consecuencia, hay que buscar estrategias para hacer que la lectura vaya siendo
grata y, luego, que le vayan encontrando un sentido, que vayan para resolver
algún problema o simplemente para entretenerse; pero que ellos también lo vayan
descubriendo. Hay que buscar estrategias, porque eso de que me leen un libro al
mes ya no funciona y con tantos resúmenes que hay de los libros en Internet
(los copian del Rincón del Vago, por ejemplo), nos engañamos todos.
R-Es increíble que a un no
lector, a un chico que no le gusta la lectura, lo obligan con doce libros...
E- Hay que preguntarles
"¿qué tema te gusta?" y si le gustan los extraterrestres, entonces le
pides que traiga un libro al respecto para compartirlo. Por ejemplo, en prepa
están leyendo mucho los comics y se ha formado un club de comics. Estos chicos
han estado investigando sobre las historietas o el manga, e incluso han
empezado a aprender japonés por que el manga es japonés; pero el maestro no
está aprovechando ese capital. Empezar con el comic y pedirles que investiguen
el aspecto histórico o sino invéntense un comic; cojan, por decir, a Batman y
lo ponen en otro planeta o en México o Perú, y le cambian la historia. Y, a
partir de allí, investigar una serie de datos para poderlo ubicar, dónde
estaría, en qué colonia (barrio) y por qué en esa colonia, qué trabajaría,
etc., etc. El chiste es dejarles investigar para que le encuentren un sentido a
la lectura, porque de lo contrario es memorizar y actualmente se trata de
construir conocimiento; pero conocimiento que también les pueda ser
significativo y vaya ampliando su horizonte. Sino volvemos a los métodos
tradicionales y para un niño que es nativo digital, que tiene ya otro
referente, limitarse al libro es insuficiente. Está muy bien llevarlos al libro
pero siempre haciendo interconexiones con su mundo y tenemos que aprender
también de su mundo,
R- Es una labor difícil para
los maestros...
E- Pero hay que ayudarnos y
ayudar a los estudiantes. Lo que ocurre es que a ellos los excluimos, pero hay
que también incorporarlos
O- A esos niños inactivos
-pero "digitales"- que están pegados al computador jugando, ¿cómo los
acercas a la lectura? Me sugirieron crearles su propio blog.
E- Todavía hay resistencias a
la lectura puxial; pero si empezamos con lo que a él le gusta y empieza a
escribir, habremos dado un paso importante. Hay que hablar con ellos y
decirles: "Oye, pero a ver cuéntame ¿qué escribiste? Compártenos; a ver
léelo e imprímelo porque nosotros no vemos esto". O sino: "en tal
libro ya viene esto resuelto", o "en tal libro está mucho
mejor". Obviamente, para que esta interacción pueda darse, debe haber
libros en casa o llevar a los chicos a la biblioteca. Porque no hay recetas, no
tenemos todavía la receta. Hay experimentación, tenemos que estar
experimentando, ver lo que funciona y hacer un club también. Ahora ellos tienen
muchas fan fixture pero también quizás en la escuela hacer un club de lo que
los alumnos han hecho...
O- No tienes que ir repitiendo
los cuentos todo el tiempo...
E- Hay que probar con formar
un grupo que se focalice en un libro determinado, un grupo que empiece a
cambiar la historia de lo que leyeron. Porque es lo que hacen las fan fiction,
leen un libro y luego empiezan a cambiar: "bueno, ahora la señora no es
mala, es buena" y escriben mucho, en inglés y son de varios países. Y,
ojo, tienes que empezar a buscar, a experimentar, porque no conocemos los
efectos; realmente no estamos todavía dominando esto, ni los muchachos tampoco.
No sabemos qué va a pasar, y creo que hay que experimentar con varios formatos;
empezar con películas y pasar a libros.
R- Muchos jóvenes dicen que
ellos leen tanto o más que nosotros, pero que no tienen esa cultura
"libresca", sin embargo, leen muchísimo. Mi hijo, por ejemplo, se la
pasa leyendo las instrucciones que vienen en sus juegos, videos o música que
baja de Internet. Le das el celular y se lee todas las instrucciones con una
rapidez que jamás se me hubiera ocurrido. Con algunas revistas, como Dragon
Ball, sigue la ley "de aquí hasta el final"; y, entonces, él siempre
está como retándonos: "yo leo más que tú porque yo todo el día estoy
leyendo, tú lees sólo en la noche"...
E- Bueno, ya que está el reto,
dile: "bah, tú no has leído tal libro que yo ya me lo leí" y proponle
que documente un libro de trescientas páginas...
Están leyendo más, pero no sé
qué tanto ese conocimiento es realmente más amplio; es una lectura muy rápida,
muy especializada. La hija de una amiga, por ejemplo, quería un gato y estaba
loca con que quería el gato. Entonces la madre le propuso que -antes de
comprárselo- investigue todo sobre gatos: de qué se enferman, qué comen, qué
tipo de gatos existen, cómo se les debe cuidar, cómo se les debe educar.
"Me vas a dar toda la información de gatos, le decía, porque si vamos a
tener un gato, vamos a saber cómo criarlo. Luego, hay un libro sobre gatos
porque yo también quiero saber qué voy a traer a la casa, qué problemas vamos a
tener y me vas a decir cómo vamos a solucionarlo".
O- ¿Tú crees que este
alejamiento de la lectura - especialmente de los más jóvenes- se deba a que haya
una mitificación de la lectura? Es decir, que hay libros buenos y hay los que
no sirven; o sea, que una historieta no es lectura, Harry Potter no es lectura
y, en cambio, quieren hacer leer a las niñas Mujercitas, lo que es totalmente
anacrónico.
E- Sí, creo que hay mucho de
cierto en eso. Hay estudios donde se ve cómo la gente no legitima sus lecturas
sino las declara. Ciertamente, hay quienes dicen me encantar leer sobre cocina,
pero eso no es lectura. Sí, a mí me gusta mucho estudiar, pero cuando hago eso
no es lectura. Leo, me encantan las revistas National Geographic, Selecciones,
pero eso no es lectura y no las declaran; igual con las historietas, con
cantidad de cosas que la gente no las declara porque siente que eso no es
legítimo, porque eso ocurre nada más con los libros y, aún, con ciertos libros.
Nosotros mismos ya hemos hecho -como tú bien dices- una serie de mitos. Como
decía en El Quijote Plinio el Viejo, no hay libro tan malo, tan malo que no se
pueda sacar algo bueno de él, y es muy cierto. Pero si nosotros tajantemente,
les decimos a los niños que están leyendo basura porque leen comics, estamos
siendo excluyentes. La misma Biblioteca lo hace, los mismos bibliotecarios lo
hacemos. En Canadá, uno va a la Biblioteca y hay una sección de comics, hay una
sección de revistas femeninas, hay una sección de revista de señores, de
deportes; porque esta es una manera de decirle: "Estás incluido en la
Biblioteca, tú eres parte de esta comunidad y aquí puedes encontrar lo que te
guste; pero mira, por allá atrás, también hay libros. O sea, junto con lo que a
ti te gusta, hay todo esto". Porque llega un momento en que les entra
alguna curiosidad y empiezan a mirar y averiguar qué hay en esos exhibidores
muy agradables. Me acuerdo que había en una biblioteca una cama flexible, con
un acolchado de encaje, y un rótulo que decía "libros eróticos",
"libros de amor"; estaban ahí, hasta por el piso habían algunos
tirados. Mientras que en los libros de terror los presentaban con un muñeco y
una sábana que simulaba ser un fantasma, y unos cuantos libros de
misterio. Con esos objetos e imágenes, como que atrapan al lector. Pero
nosotros como que somos muy tradicionales, no nos atrevemos, no somos audaces.
Pero es que en el caso de
ciertas obras hay que hacer una lectura acompañada, porque al niño le sueltan
El Quijote y, para empezar, el vocabulario, la época; como que tiene que ser
una lectura acompañada e irle explicando. O, a lo mejor, empezar con ilustraciones
o alguna obrita de teatro que ellos hagan. Un poco irlos metiendo, pero les
sueltan obras que es imposibles que las lean solos. Hay lecturas que sí tienen
que ser acompañadas. Del Quijote que vayan a investigar en Internet la época,
las armaduras y su peso, etc. Pero limitándose a algunos capítulos bien leídos
e indagados, para evitar las simulaciones. Ahora bien, esto no es una regla. A
lo mejor se prenden y quieren leer todo. Puede suceder que a los cincuenta años
descubran que El Quijote era muy sabroso y se asombren de no haberlo leído
antes. Nunca se sabe lo que pueda pasar. Un colega me decía que odiaba la
filosofía, pero empezó a leer Platón y descubrió, con las clases del profesor,
que era una delicia.
Entonces, creo que hay que ir
experimentando, conocer bien a tu público, eso es fundamental. De qué partimos,
de lo que a mí me gusta, pues no, de mi época, tampoco, los niños tienen hoy en
día otros referentes. Fundamentalmente eso: conocer a tú público o el que está
fuera de tu ámbito y al que le quieres llegar, así como también es
importantísimo conocer los recursos que tienes, conocer qué posibilidades hay
en internet, conocer muy bien tu colección, que a veces no la conocemos -la
verdad sea dicha- cómo haces el engarce. Entonces, tenemos un gran trabajo, hay
que recordar a esos grandes bibliógrafos que ya no hay, que conocían mucho de
libros, que aconsejaban a la gente y le ofrecían "el libro ideal para
usted". Cuántas veces, cuando conoces al librero, estableces una relación
más cercana; o uno mismo, con los amigos recomendarles lecturas que sean
significativas y así conocer "personalmente" a los lectores para
recomendarles lecturas de acuerdo con sus características.
Por ejemplo, a los pueblos
indígenas ¿les vas a llevar El Quijote? Quizás después, pero en un primer
momento ellos tienen una cultura riquísima qué necesitan para cultivar, para
hacer sus teñidos de telas...
O- Y levantar sus historias
orales...
E- Eso es otra. Hay gente que
hace hasta sus libros. Mira, llegaron de Venezuela unos libros que se hicieron
con una cáscara de un árbol y le pegaban cosas. La gente los quería comprar y
los consideraban una obra de arte y allí escribían en su lengua. Esto decía
mucho, pues eran sus libros, ellos eran los autores; y podían llevarlos
a otras lecturas, pero no violentamente, primero valorar lo nuestro y no
dictarles "lo que es bueno"....
R- Olvida todo lo tuyo que
esto es lo que te estamos...
E- Estamos de conquistadores,
haciendo esta función de conquistadores, que es muy desagradable y ellos lo que
hacen es, pues, alejarse. Entonces, con ese interés en lo propio, se les enseña
a escribir sus tradiciones o -los que no saben escribir- a contárselas a
alguien para que otro las reescriba. Entonces se va a formar un grupo,
quizás ahí se animen a querer escribir, a aprender, como algunos niños de
la calle cuando les empezaron a llevar lo de las computadoras. Y así fue cómo,
a partir de querer escribir en la computadora, ellos entraban a la
alfabetización. Pero todos son canales que no son los normales, ni los que
conocemos; son oportunidades que hay que saber identificar y que nos escape.
R- Te agradezco mucho por
darnos a conocer tus experiencias y a comprobar una vez más que estos son temas
que atraviesan fronteras y que como profesionales compartimos las mismas
preocupaciones.

Valiosa información. Sería óptimo que envíen toda la entrevista a toda la lista inscrita en Educared.
Saludos,
Respuesta
Hola José Antonio, lo malo es que el boletín de Educared tiene una capacidad limitada y no se pueden añadir artículos completos, por eso solo se añaden notas al respecto, para que el usuario, si está interesado, entre a la web o al blog a continuar con la lectura. Lo positivo de los boletines es que informan qué cosas nuevas hay, y donde encontrarlas.
hola
quisiera saber cual es tu aporte lo comentado en este articulo no es nuevo
el titulo suena interesante pero el contenido estas repitiendo me gustaria me digas que paginas para lectura y ejercitarlos en la lectura puedo consultar
gracias.
Respuesta
Buenos días; en respuesta a tu comentario debo señalar que, efectivamente las realidades se repiten. Mi entrevistada es una bibliotecóloga mexicana que nos refiere problemas comunes a los nuestros. Muchas veces los artículos quieren mostrar como el tema de la no lectura en los niños y el "excesivo" uso de internet en su problema de muchos países y que las soluciones que ellos han aplicado pueden servinos a nosotros.
En cuanto a las páginas para ejercitar a los niños en la lectura te puedo adelantar que estamos validando la información de algunas de ellas ya que no es simplemente decir que usen tal o cual. Debemos evaluarlas detenidamente, desde el método hasta los gráficos.
Personalmente creo que, los padres y docentes debemos ser lo suficientemente creativos como para crear algunas alternativas apoyándonos en lo establecido. Esto debido a que quién mejor que nosotros que conocemos s nuestros hijos y alumnos. Conocemos su realidad, su entorn, sus gustos. Hagamos, junto con ellos, creaciones que se ajusten a sus gustos y realida.
Saludos
Rosa D.
"Mi hijo Federico tiene 13 años no lee nunca y se la pasa todo el día entre la computadora y sus mangas. Le cuesta entender las lecturas del colegio y no logro hacer que se siente conmigo a leer obras clásicas que a mi de niña me gustaban mucho. Mi esposo lo regaña todo el tiempo por este tema y le ha llegado a decir que lo que el lee es pura basura. Leyendo su entrevista me doy cuenta que no es tanto así. Podrían darme un mayor alcance sobre las lecturas de los jovenes de hoy y si esto es una forma nueva de leer"
Muchas gracias
Natalia
Estimada Natalia: Tu comentario nos llama a la reflexión y creo que merece un desarrolla a parte. Publicaré tu comentario en el blog con algunos alcances. Me parece importante, además, por que es una situación común a muchas familias.
Saludos
Rosa D.